martes, 27 de mayo de 2008

EXTERMINAR SIN REMORDIMIENTOS


Siempre recordaré con afecto y una sonrisa a J.K. Galbraith, uno de mis maestros y fundamentalmente un hombre bueno. Pero de entre todas sus ideas, hay una que siempre tengo presente: la ética de la distancia de escape.

Sería muy largo exponer aquí, aunque fuera sintéticamente, qué entendía por la ética de la distancia de escape. Pero quizás baste citar uno de sus recuerdos al efecto: Nixon no era un hombre despiadado en esencia, pero hay una gran diferencia entre la toma de decisión en la aséptica atmosfera de un despacho y las consecuencias reales de la misma. Hay un abismo entre firmar una orden presidencial en la quietud de Washington y los cuerpos quemados por el napalm en los arrozales y aldeas vietnamitas.

Es la ética de la distancia de escape, la ventaja de vivir en mundos paralelos pese a la globalización y la tecnología absoluta. No existen dobles morales en el sentido peyorativo del término, tan sólo múltiples mundos que se superponen levemente, causando grave devastación a los habitantes de unos y ligeras vibraciones a los de otros.

En esencia, la distancia de escape es un concepto básico en Ecología y de forma resumida se puede decir que es una condición básica para la supervivencia frente a agentes depredadores. Las especies que tienen asumida su distancia de escape frente a otras, disponen de un vector de supervivencia elevada. Pero la paradoja es que los humanos carecemos de distancia de escape frente a nuestros principales depredadores, sencillamente porque estos también son humanos.

En algunas ocasiones, la aplicación de la teoría se lleva a cabo de forma civilizada, es decir ampliamente justificada, como puede ser el caso del bloqueo internacional a Irak previo a la intervención norteamericana. En otras ocasiones, la práctica es sencillamente brutal como es el caso del exterminio de las subrazas por los nacionalsocialistas. Pero también hay una aplicación sutil y encubierta que difícilmente se detecta porque quien la ejecuta es un maestro en el arte del encubrimiento y el despliegue de pantallas de humo.

En esto último, son maestros consumados las clases nobles norteamericanas, educadas en la hipocresía puritana que sirve para un roto y un descosido. ¿Nunca se han preguntado porque Estados Unidos no ha vivido ningún tipo de revolución político – social de amplias consecuencias? Evidentemente, los factores de desigualdad estructural han estado latentes de forma permanente, pero no han sido suficientes para provocar un fenómeno de revocación generalizado. La explicación es sencilla: ausencia de distancia de escape y hábil manipulación de las pantallas de humo basadas en un welfare state que hace tiempo dejó de existir, un patriotismo elemental que nunca debe confundirse con nacionalismo y un increíble dominio de la estrategia del otro y las incertidumbres que provoca.

En los últimos meses, los grandes maestros mundiales de la distancia de escape han desplegado sus pantallas de humo a modo de oráculo de Delfos. ¿Cuáles son los principales factores de desestabilización mundial? Sencillo:

1. El Terrorismo Global

2. La Crisis Financiera de raíz hipotecaria

3. La Crisis Alimentaria

Sobre el primero de los factores no es necesario explayarse porque es un clásico en los top, el segundo es específico y, en consecuencia, circunstancial. Pero el tercero es genérico y, por definición, endémico.

Pero esa larga presencia del factor alimentario en las listas negras siempre ha obedecido a causas pretendidamente coyunturales con el devenir de los tiempos: climatología adversa, conflictos bélicos, plagas, tendencias demográficas, etc. En el momento actual, las causas coyunturales también resultan atractivas para el gran público, incluso polémicas:

1. Desarrollo del gigante Chino y en menor medida indio con sus crecimientos en el nivel de vida y, en consecuencia de demanda con alteraciones en la dieta tradicional y mayor incremento del consumo de carne y, en consecuencia, de forraje y pienso.

2. Desarrollo de cultivos destinados a la producción de biocombustibles en detrimento de cultivos tradicionales.

3. Cambio Climático con alteración de los ciclos naturales productivos.

Ciertamente, son factores que pueden explicar la crisis alimentaria que nos amenaza, perdón: que les amenaza a los otros. Pero, no nos engañemos, tan sólo levemente. Por encima de todos ellos hay un factor dominante que, en ocasiones, se deja caer, pero al final de la lista de calamidades, como un mal menor e inevitable: LA ESPECULACIÓN.

Si Adam Smith volviera a la vida por un milagro de la biotecnología, sería un feliz ausente, un cándido sin remedio que no tardaría en sucumbir al engaño del más zafio de los especuladores. Y es que la mano invisible ni es invisible, ni cuenta ya con dedos para hacer frente al mercado. El mercado auto regulador dejó de existir hace ya mucho tiempo y, hoy en día, es simplemente un chiste cruel y de mal gusto. Si hay algo que se auto regula a la perfección es la ESPECULACIÓN. Cuando un área de generación se agota, como ha sido el caso del sector hipotecario en particular y de la actividad productiva general, tan sólo hay que buscar nuevos filones que explotar. Y en este caso, no se trata de un nuevo sector de especulación porque los activos alimentarios han sido siempre un buen negocio, sino más bien la presencia de pantallas de humo que permitan practicar la distancia de escape: especulación en el precio del petróleo, la coartada de los biocombustibles y la gran parodia del Cambio Climático.

Hay mucho miles de millones que ganar. Por cada dólar que se ingrese, siete niños morirán, pero son los otros niños, no hay mayor problema. Y es que, una vez más, todo parece ser cuestión de estilo: estaba mal visto gasear judíos y razas inferiores, pero hay muchos negritos.

No, no me tachen de irónico, caustico o quizás frívolo. Simplemente carezco de distancia de escape y me siento afortunado por ello.

lunes, 26 de mayo de 2008

KAPLUN Y LA CREATIVIDAD TODAVÍA HUMANA


La fotografía es un arte en continua innovación tecnológica, pero todavía necesita de creatividad, sensibilidad y mucho ingenio.
Hace ya años que sigo la trayectoria de Pavel Kaplun, uno de los fotógrafos más creativos que he conocido. Un prodigio de ingenio, sentido del humos subrealista y dominio técnico.
No hay que perderse su página:
http://www.kaplun.de

domingo, 25 de mayo de 2008

MARTINI: EL ESPÍRITU INNOVADOR


Si quiere leer algo realmente interesante e intrigante, Coloquios Nocturnos en Jerusalén (Herder) es el libro y Carlo Maria Martini es el hombre y nunca mejor dicho porque escribe con la libertad del jubilado y sin el peso de su rango cardenalicio.

Carlo Maria Martini (Turín 1927) es uno de los modelos estables superados dentro de la curia católica. Un intelectual de alto nivel, más cercano al librepensamiento que a los principios establecidos, fue la gran esperanza de los progresistas que lo vieron como papable a la muerte de Juan Pablo II. Hoy en día, jubilado y con 81 años, ha sobrepasado la edad para ser admitido en un nuevo conclave.

El que fuera arzobispo de Milán, la mayor diócesis del mundo católico, ha sido durante toda su vida martillo de fundamentalistas, hombre autocrítico y con una curiosidad insaciable que le granjeo grandes enemistades en el oscuro mundo de la política vaticana. In cosa crede qui non crede? (¿En qué creen los que no creen?) fue un éxito en la Italia de los noventa sobrepasando los círculos intelectuales para adentrarse en todas las capas de la sociedad. El libro era una colección de intercambio epistolar ente Umberto Eco y el propio cardenal sobre temas sutiles y delicados como el origen de la vida, el bien y el mal, el sacerdocio en las mujeres o cuestiones de ética general.

Ahora, ya jubilado y fruto de su retiro en Jerusalén, publica los Coloquios Nocturnos, su testamento intelectual en el cual de forma elegante pero con convicción, descubre las preguntas y dudas que le han acompañado durante toda su vida por muy comprometidas que puedan resultar: la homosexualidad, el aborto, los anticonceptivos, la necesidad de una reforma profunda que vaya más allá del Vaticano II acompañada de una curiosa defensa y elogio a Martín Lutero. En fin, la explosión de un alma innovadora encerrada durante décadas en el sancta sanctorum de los modelos estables. Un innovador que trata de acomodar piezas que no le acaban de encajar como el hecho de que Dios hiciera sufrir a su Hijo en la Cruz o que no librará a los hombres de la muerte después del sacrificio de Jesús.

Un innovador que, sin embargo, confiesa su impotencia y ruega a quienes sienten esa misma inquietud que superen los miedos y la incertidumbre para plantar batalla a quienes se niegan a aceptar el discurrir de los tiempos:

“Ha habido una época en la que he soñado con una Iglesia en la pobreza y en la humildad que no depende de las potencias de este mundo. Una Iglesia que da espacio a las personas que piensan más allá (…) Hoy ya no tengo esos sueños. Después de los 75 años he decido rogar por la Iglesia.”

En Martini se ha debatido el eterno combate entre la certeza de lo conocido y la incertidumbre del cambio. Quizás esa lucha ha sido más violenta y dolorosa en el contexto de la fe y las ideas. Pero, por encima del miedo, siempre ha prevalecido el horror a volver a caer en el Factor Galileo.

Mientras existan espíritus como el de Carlo Maria Martini, continuará la esperanza.

jueves, 22 de mayo de 2008

EL NORTE INNOVADOR


Ayer hablaba con un viejo compañero de fatigas que hace unos años decidió mudarse de convento y marchar al Norte, en el pleno sentido de la palabra, es decir Noruega, Suecia y Finlandia. Las cosas no le van nada mal porque como dice él: además de ganar dinero, aprendo todos los días gratis.

Yo he trabajado por aquellos lares en dos proyectos y ciertamente es otro mundo en lo que a Innovación se refiere. Empezando por una concepción amplia del término que engloba a la I+D en el apartado producto, siguiendo por el valor que se otorga al talento individual, venga de donde venga, continuando por el aprecio a desarrollar métodos operativos de trabajo en lo referente a la invención de ideas en bruto y terminando por la naturalidad con que hacen todo lo anterior.

Hablamos de España y, salvo el jabugo, la luz, un buen vino y los amigos, poco más echaba en falta, sobre todo lo referido al pan de cada día, es decir vender invención + innovación. Como dice otro buen amigo del CEIM, aquí lo que hace falta es un buen manual de Marketing de la Innovación. Y ciertamente en este país en cuanto te sales de la I+D, de las plataformas, trampolines y agentes tecnológicos, la palabra innovación suena a metafísica kantiana.

Este es un país repleto de bomboneras de plata sin bombones. Grandes centros, rimbombantes nombres, exquisitos diseños, mobiliario inspirador, frases grafitteras en los lienzos de pared, corners informales de meeting – point y toda una parafernalia que cuesta un ojo de la cara. Pero cuando escarbas un poco, apenas si encuentras algo con fundamento. Esto no quiere decir que se estén haciendo cosas y bien hechas, sirva de ejemplo las iniciativas ejemplares que está desarrollando CEIM. Pero son gotas en un océano rojo que diría Chan Kim. Parece que lo que importa es el escaparate, el continente, la cajita de bombones que da notoriedad a un político o a un presidente de corporación. Poco más podemos encontrar. Son las nuevas catedrales urbanas, signos de poder y no demasiada fè en lo que representan, lugares donde duermen los sueños que dificilmente despertarán.

Al final, iba a tener razón Unamuno. Quizás lo mejor sea emigrar hacia el Norte.

miércoles, 21 de mayo de 2008

RAJOYNNOVACION


Está claro que Don Mariano ha tomado el camino del cambio y, pese al chiste del gallego, está subiendo la escalera más que bajando a las cavernas. Dejando a un lado el impulso mediático de turno, todo lo que le está pasando es simplemente NORMAL.
A la larga, una organización política es muy similar a una económica, es decir: accionistas, consejeros, CEOs que dicen ahora, mandillos intermedios, curritos y demás.
En consecuencia, Don Mariano, es muy normal lo que está ocurriendo: miedo al cambio, pánico a la incertidumbre, pirámides que se tambalean, colaterales alterados, benefactores alarmados, gurús traicionados y todas estas cosas.
Pero no se preocupe, el secreto está en RESISTIR, RESISTIR y RESISTIR.
Yo creo que ha tomado usted la mejor opción posible porque: SI SE HACE LO DE SIEMPRE, SE LLEGA DONDE SIEMPRE.
Si de algo le sirve el consejo: busque nuevos espacios, esa es la clave de una INNOVACIÓN ESTRATÉGICA que no es lo mismo que una innovación.
Esos nuevos espacios deben estar libres de competencia relevante y, en estos momentos, la casi totalidad de los partidos en España se mueven en un espacio de 2x2. No le digo más que casi todos los programas tendrían cabida en el Manifiesto de Herr Marx. Para que vea cómo está el patio.
El ciudadano no pide mucho: trabajo, pan, techo y paz. Es lo que todos ofrecen ahora, pero desde el mismo monte, como mucho uno lo hace desde un pino y el otro desde un castaño. Busque nuevas cumbres donde su voz suene distinta.
Suelo decir que si tienes dos personas inteligentes, pero sin talento, lo que tienes son dos imbéciles. En este momento, el panorama político está plagado de estos espécimenes.
Tenga talento - no se preocupe por el talante, eso ya lo ponen otros-. Es una cuestión de estilo y ya sabe usted que, como dijó Wilde: en cuestiones de vital importancia, el estilo y no la sinceridad, es lo verdaderamente vital.

domingo, 18 de mayo de 2008

ELECTRICAS IRRESPONSABLES


Los publicistas españoles siempre se han caracterizado por su vena creativa con destellos sublimes, pese a los detergentes, grandes superficies y perfumes, porque también hay que vivir dignamente. Pero, y siempre hay un pero, en las últimas semanas no han dado demasiadas muestras de carácter innovador en sus planteamientos para las campañas de las grandes eléctricas del país.

Tanto la campaña de Iberdrola como de Endesa adolece de colosalismo, triunfalismo y un sorprendente coleguismo que asombra. Aunque probablemente las subidas tarifarias que se avecinan tengan algo que ver en ello ya que va a ser difícil de digerir el 12% que se prevé frente al 20% reclamado por Pedro Rivero, presidente de la patronal.

Ambas campañas respiran un sospechoso tufo de optimismo desmesurado en un momento en que no está el horno para bollos. Y es de sospechar que lejos de hablar de optimistas mal informados, estemos ante un club de pesimistas interesados. Tanto los anuncios televisivos de Iberdrola y Endesa recuerdan la jelly cursilera de los happy- ends de las películas americanas: todos somos buenos y si lo hacemos juntos, pues seremos todavía mejores. Sólo faltaba la bandera corporativa ondeando al viento como trasfondo de tanta felicidad. Quien suscribe ha tenido la oportunidad de entrevistarse con altos directivos de las eléctricas a lo largo del año y puedo asegurar que no hay tanto optimismo contenido.

La dura realidad es que los españolitos no estamos tan identificados con estas corporaciones y, menos aún, con la cruzada medioambientalista en la que parecen incluirnos. Necesitamos más dosis de realidad, mayor información que podamos procesar en conocimiento y un mayor esfuerzo emocional con los más jóvenes que, de momento, no están dispuestos a renunciar a su identidad tecnológica aunque está ponga en serio peligro otras cosas.

Harían bien ambas corporaciones en reducir sus inversiones en comunicaciones hollywoodenses y ponerse a desarrollar acciones innovadoras que refuercen estas carencias. Hay una cosa que se llama RSC – Responsabilidad Social Corporativa que puede ser un auténtico filón al respecto, siempre que se innove su sentido y fin, alejándose de planteamientos de obra social.

Si quieren colaborar, olvídense de vendernos su imagen de colosos. Desciendan a ras de suelo y perciban que se necesita. No duden que todos se lo agradeceremos y, además, les va a salir considerablemente más barato y rentable que toda esta parafernalia cursi e inútil que están desplegando.

Sería injusto acabar estas líneas sin hacer justicia a Repsol. Su campaña, capta, comunica y lo que dice es cierto además de creativo. Por otro lado, la invitación a Intermón Oxfam a sacarles los colores en su última convención de directivos es, al menos, un gesto innovador.

En el fondo, como diría Austen, todo es cuestión de Sense and Sensibility

Buenas tardes y buena suerte

jueves, 15 de mayo de 2008

LOS UNOS Y LOS OTROS


El jueves 15 de mayo es el día que muchas comunidades internautas se han marcado para desplegar acciones en defensa de los Derechos Humanos. Yo, como soy persona que facilmente se integra en estas iniciativas, hago lo propio. Pero en el fondo, siempre que surge el tema de los Derechos Humanos me siento incomodo porque no se cómo interpretar la ambivalencia que conllevan.

No soy nada amigo de las frases rotundas y en este tema hay tantas como lagrimas en el mar. Pero algo que me ha llamado siempre la atención, es la multiplicidad de interpretaciones que encierran estas dos palabras. Así, por citar sólo algunas:

“Sólo tienen derechos los que sepan mantenerlos” – Marques de Condorcet

“Los derechos se toman, no se piden” – José Marti

Y es que normalmente el desarrollo de los derechos de algunos supone casi siempre hacerles la puñeta a otros o, por lo menos, la historia así parece confirmarlo. Los alemanes del Reich Milenario exigían su derecho a no verse gobernados en la sombra por los judios y demandaban el derecho a disponer de su Lebensraum – espacio vital a costa de las subrazas del Este. Poco más tarde, los mismos judios exigían su derecho a tener una tierra propia a costa de los palestinos. Desde hace unos años, los occidentales tenemos derecho a contaminarnos menos a costa de hacer que otros lo tengan más crudo para alimentarse los próximos años. Y así podríamos continuar indefinidamente.

Esta mañana, mientras paseaba por la Gran Vía de Bilbao, he asistido a una nueva paradoja de los Derechos Humanos. Cuando las campanas han anunciado las doce del mediodía, grupos de personas han salido de sus oficinas y comercios para congregarse silenciosamente en la calle como ocurre cada vez que se produce un acto terrorista con victimas. En esta ocasión, como suele ser habitual, los otros tambien han convocado sus correspondientes concentraciones no tan silenciosas. Los unos reclaman la paz, los otros reclaman…no lo se, supongo que también la paz aunque no estoy tan seguro. Y mientras tanto, alguien llora en silencio, impotente, sin acabar de comprender qué ha podido suceder, sin derechos por ser humano.

Buenas tardes y buena suerte